El abominable hambre de las nueve

 Mi estómago ruge. Y aunque no son precisamente las 9, el concepto es el mismo. Ese hambre que te da después de ya haber cenado y que no se supone que te debería de dar, porque ya tendrías que estar dormido. Lo ignoraré porque ayer me pegó temprano (toda la tarde) y después de comer, comí de nuevo y postre dos veces. Mis hormonas andan locas. En la semana tuve tanto trabajo que estuve de pie hasta el cansancio y luego sentada hasta el cansancio. Una situación por cada trabajo. Mi calle es un asco aunque sudé porque no quedaran restos de tierra. Me rindo.

Estoy feliz, me siento completa. Y creo que eso no ayuda mucho con mi writing.

Ayer vi Trumbo, Yves Saint Laurent y An ideal husband. No pude ver Marilyn porque no estaba disponible en su idioma original y pecado. 

Veré otra biopic para dormir, tal vez Jobs. 

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